entrada 183 Las suaves manos del masajista me excitan hasta dejarme follar Había concertado visita con mi masajista de toda la vida, a la que acudía regularmente todos los Martes con la intención de liberar todo el estrés acumulado en mi cuerpo, que era mucho pues mi trabajo era muy intenso y siempre bajo mucha presión, por lo que mi amiga masajista siempre hacía unos masajes perfectos para hacerme sentirme bien.

Lo extraño fue cuando entre a la consulta y en vez de ver a mi amiga estaba otro chico que me comento que Jenny le surgió un imprevisto y que él le había tenido que sustituir. Estaba un poco contrariada debido a que en mis masajes me quedaba completamente desnuda para que hiciera un buen masaje en mis glúteos, desconfiando un poco del chico que iba a poner sus manos encima de mi. Comenzamos el masaje y ya estaba en el séptimo cielo, dejando que sus manos acariciaran mi piel y que cuando llego a mis glúteos toco un punto que de golpe me puso cachonda, genero en mi mente la imagen del chico follándome sin descanso y que provoco en que me girara, bien abierta de piernas dispuesta a dejar que hiciera lo que quisiera conmigo, cosa que hizo con una buena follada encima de la cama de masajista, una autentica pasada de sexo que me hizo recomendar a mi amiga que contratara a ese chico, pues mas de una chica sería feliz con sus manos.


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