entrada1Un día mientras bailaba al más puro estilo cabaret ya que es mi trabajo, conocí a un hombre que me miraba sentado desde la barra fumándose un puro y mirándome fijamente a los ojos. Me puso muy cachonda pues era muy varonil y guapo. No me lo pensé dos veces y al terminar mi actuación le dije que le esperaba tras el escenario para darle mi número. Cuando apareció yo ya le esperaba sin bragas a lo que no hicieron falta palabras y se agachó a comerme el coño con delicadeza. Agradecida por el buen trato de mi mafioso, le bajé los pantalones y le hice una buena mamada para que cuando me follara lo hiciera cachondo perdido y con fuerza para que yo me corriera en un ahogado grito y que no me escucharan en la sala contigua.