entrada1Ese verano había conocido a una chica en las clases de refuerzo intensivas a las que se había apuntado. Se habían hecho muy amigas y tenían mucho éxito entre los chicos que también asistían. Pero ambas pasaban completamente de ellos y preferían pasarse el día hablando y compartiendo el tiempo juntas.

Uno de esos días en los que habían quedado para estudiar para los exámenes finales del curso, descubrieron porqué no se fijaban en todos aquellos chicos que les tiraban los tejos, pues al verse solas en casa se miraron a los ojos sin decir nada y empezaron a besarse. Con una sensualidad tórrida se fueron a la cama subiendo cada vez más el tono de la relación y terminaron lamiéndose el coño en un delicioso sesenta y nueve que inauguró su cambio de acera al lesbianismo.