entrada_224 Una rubia madurita va a disfrutar de la polla de su joven amante que ha aprovechado la ocasión en que el marido de esta ha marchado en un viaje de negocios para disfrutar de una buena sesión de sexo salvaje. La chica aunque tiene cara de ángel se vuelve una bestia sexual cuando le pone su enorme polla delante de su boca y no duda en metersela en la boca para hacerle una mamada intensa, preparándola para el momento en que entre en su coño y entregarse a las delicias del placer.