entrada_164 Conocí a esta deliciosa rubia en la facultad e inmediatamente me di cuenta que tenía algo especial, pues no paraba de coquetear conmigo hasta llegar a invitarme a su casa para estudiar, aunque no coincidimos en ninguna materia ni crédito, así que desgrane la posibilidad de que quisiera algo mas que simplemente conocerme.

Cuando entre en su habitación descubrí numerosos aparatos sexuales como consoladores y vibradores, llegando a ver una caja de 200 condones que literalmente me asusto. Pocos minutos después ya estaba tendido en la cama disfrutando de la cabalgada que estaba haciendo con su coño y haciéndome ver las estrellas, dándome a entender finalmente que padecía un grave caso de ninfomania que sin duda iba a aprovechar en adelante.