entrada_190 Conozco a Enrique desde hace prácticamente 20 años y es un chico que nunca me ha fallado, siempre ha estado ahí incluso cuando me case, ya que pensaba que estaría enamorada de mi y no lo aguantaría bien, incluso me apoyo cuando me entere que mi marido estaba follándose a otra mientras yo me quedaba en casa esperándolo, dándome la idea de no separarme de él hasta que tuviera todo preparado para el divorcio, no pretendía irme sin un duro.

Todo ello llevo a querer buscar un amante, alguien con quien compartir el sexo, algunas salidas y por supuesto el dinero de mi marido, que mientras estuviera con él no tendría cuidado en mirar debido a que estaba habituado a mis gastos excéntricos en ropa y menaje. Y surgió una idea en mi cabeza, quería alguien leal a mi y que no me engañase, que quisiera estar conmigo de verdad y fuera sincero en todo momento, alguien con quien me compenetrara y salió el nombre de Enrique, así que lo llame y le explique que ya había encontrado a mi amante; cuando él me pregunto quien era yo simplemente me desnude enseñándole mis enormes tetas y dejandole ver que sería él el elegido, por lo que estuvimos follando toda la tarde mientras mi marido se dedicaba a follarse otra chica que ni siquiera conocía.