Era mi primer día en la escuela como profesora de sexualidad y me encontraba con un montón de papeles y problemas para organizar mi espacio, hasta que llego un alumno que quería preguntar quien iba a ser la profesora. Cuando lo vi con su tableta de abdominales y su sonrisa algo se activo en mi volviéndome loca y queriendo que su polla acabara en mi boca. Cuando quise darme cuenta el chico estaba ya con los pantalones bajados y recibiendo una mamada por lo que era demasiado tarde para parar, follando como locos justo antes de nuestra primera clase de sexo.