Sabía que el casting porno sería difícil para mi, pues nunca he follado con una cámara grabándome y con un desconocido, pero era algo que me llamaba la atención y necesitaba dinero para casa pues comenzaba a ir la cosa mal. Cuando llegue a la oficina el chico ya me estaba esperando y comenzó a entrevistarme directamente en el pasillo, ofreciéndome una vez llegados a la oficina sentarme en el gran sofá que tenía, supongo que donde se follaría a todas las chicas. Como tenía ganas de que fuera directamente para evitar nervios comencé a desnudarme rápidamente y cuando vio mi cuerpo no se lo pensó dos veces.

 

Follamos como si no hubiera un mañana dándolo todo de mi y dejándome la piel, incluida con la corrida final que aunque me dio un poco de respeto jugué con ella mientras caía por mis tetas. Finalmente me han dado un pequeño papel que espero poder cumplir a la perfección por que interiormente me ha terminado gustando.