entrada_145 Andaba muy cachonda cuando quede con mi amante, después de que mi marido cogiera un avión para temas de trabajo y asegurándome que no me viera nadie. Cuando nos dirigimos a su casa observe sus rasgos jóvenes, su energía sexual y sobre todo el rato de placer que su polla iba a otorgarme, que lo hacía de tanto en tanto y que con mi marido no podía desfogarme, ya que cuando aparecía por casa estaba siempre ocupado con sus negocios o muy cansado para follar. En cambio mi amante es enérgico, sabe follarme y sobre todo apreciar una madurita pelirroja como yo, que se cuida tanto y con un coño junto con unas tetas autenticamente deliciosas, preparada completamente para una follada salvaje.