entrada_160 Quería sin duda alguna probar nuevas sensaciones, por eso hable durante mucho tiempo con mi marido sobre la posibilidad de poder hacer un trío con un hombre. Al principio le costo comprenderlo, pero finalmente se dejo llevar y la idea de que me viera follándome una persona desconocida le planteo una buena dosis de morbo.

Llegados el momento le pedí a mi marido que me dilatara el ano, pues quería probar una doble penetración con dos enormes pollas que estaban disponibles para mi y que sin duda cuando entraron por mi coño y por mi culo a la vez ocasionaron gran placer en mi, dispuesta a terminar corriéndome por los dos sitios a la vez y disfrutando de ese trío tan salvaje.