entrada_179 Mi amiga y yo hemos vivido juntas desde que nos fuimos de casa y que afectándonos la crisis económica decidimos profundizar en nuestra relación de amistad y usar nuestra experiencia sexual para conseguir dinero, comenzando nuestra carrera de escort en nuestro propio piso y que en poco tiempo nos beneficio económicamente y dándonos una estabilidad, ademas de hacernos disfrutar.

Y aunque nuestros servicios son caros, la calidad y la intensidad con la que el cliente vive el sexo con nosotras dos es impagable, teniendo a su disposición dos bocas y dos coños jovencitos, perfectamente depilados y húmedos para que se folle a voluntad cualquiera de los dos, y aunque nuestros servicios no se pueden separar siempre los hombres tienen preferencia por una o por otra y que se dedican a follar mientras la otra disfruta de los cunnilingus tan deliciosos que nos practicamos entre nosotras.