entrada_163 Cuando mis amigos se fueron directamente a echarse una siesta para pasar la cogorza que no les permitía ni siquiera jugar al billar, momento en que aproveche para intentar lanzarme con mi amiga, una espectacular rubia que desde hacía tiempo me ponía muy cachondo provocando incluso tener fantasías sexuales solo con ella.

Cuando nos quedamos solos, con el pretexto de enseñarle algunos trucos me lance a rozar su piel, que notara la potencia de mi paquete y que finalmente capto la indirecta rápidamente, girándose y mirándome a los ojos dejándome paso a que pudiera comenzar a desnudarla lentamente, dejándose llevar y que me permitió echar un polvo increíble deleitándome muy pacientemente de su coño hasta llegar a correrme en su cara, un sueño que hacía mucho tiempo que tenía en mente.