entrada_165 Llevaba esperando esta situación hacía meses, pues mi amigo aunque en un principio simplemente tenía una amistad conmigo poco a poco y tras muchas conversaciones me iba convenciendo que sería el chico ideal para poder disfrutar del buen sexo sin compromiso.

Cuando entro a casa ni se imaginaba lo que iba a ocurrir, ya que cuando se sentó en el sofá placidamente se dio cuenta que mis intenciones habían dejado de ser amigables y las había cambiado por una sutil mirada a su paquete, que le incomodaba aunque finalmente el regalo se lo iba a llevar, pues disfrutamos de un polvo increíble.