entrada_169 Siempre me he considerado un diablillo travieso que le ha gustado engatusar a jovencitas inocentes a cambio de dinero para hacer que follen en cualquier lugar conmigo, sin duda todo montado para poder grabar unos vídeos porno exquisitos.

Esta rubia en concreto me costó un poco mas de lo esperado, pues aunque le enseñaba todo el dinero que iba a ganar la chica no se fiaba de mi, por lo que le entregue el dinero finalmente y deje rienda suelta a mi polla en mitad de un tren para sorpresa de ella, ya que se pensaba que iríamos a un hotel o algo. La verdad es que disfrute mucho follándomela sin compasión excitado completamente, incluida la enorme corrida que se llevo, pienso yo que por el morbo de la situación que nos podría pillar en cualquier momento.