entrada_177 Cuando llegue de Rusia dispuesta a estudiar en una Universidad Americana no me esperaba que fuera tan difícil encontrar trabajo, pero mi fuerza de voluntad siempre ha sido fuerte y no me rindo fácilmente, hasta el momento en que me encontraba apenas sin dinero y en plena época de examenes, momento en que tuve que tomar una decisión.

Cuando descubrí que había una productora porno en mi ciudad me dirigí allí con la intención de solicitar trabajo, ya que me daba igual que me grabaran o no en aquel país por que no llegaría hasta mi pueblo y me ofrecieron grabar una escena para ver como me desarrollaba, por lo cual acepte encantada y dispuesta a disfrutar como una loca. Cuando llego el día me hicieron una pequeña entrevista y me llevaron dentro de una casa donde me pidieron desnudarme, cosa que hice prácticamente al instante y me deje llevar por el chico, que me guio en los caminos del placer introduciendo su polla hasta el fondo de mi coño y haciéndome vibrar de autentico placer, principalmente por el sexo pero también por la suma de dinero que me esperaba al final.