entrada1Menuda suerte tener a esta mujer como esposa. Es buena cocinera y hace unos pasteles para su marido con una pinta deliciosa, pero más deliciosas son sus enormes tetas que dan ganas de comerse los pastelillos directamente de sus grandes ubres lamiéndolas hasta no dejar ni rastro.

Pero como el postre viene después, primero le hace una buena mamada a su marido como entrante y de segundo un buen polvo con la polla gorda de su marido que encaja perfectamente entre sus maduras nalgas.