entrada1Son caompañeras de piso, pero tras un tiempo de convivir juntas ha nacido el cariño por no decir el placer. Todos los días sea la hora que sea y en cualquier lugar de la casa se lo montan juntas. Esta vez ha sido en la cocina donde una de ellas ha empezado a lamerle los pezones a la otra poniéndose cachondas. Y después, tan cachondas se han dedicado a lamerse los coños disfrutando del máximo placer sobre la encimera de la cocina.