entrada2Es una ninfómana a la que han encerrad en una habitación sin comida ni bebida, nada más que le han dejado una colección de consoladores gigantes que ella no duda en meterse. Primero se dilata con el más estrecho que se encuentra pegado en la pared y ella sólo tiene que poner el culo y cabalgar contra la pared. Y finalmente se mete a la fuerza otro consolador increíblemente grande por el culo, en vez de por el coño que es lo que todos pensamos al principio.