Ella es una mamá soltera y está un poco aburrida todos los días la misma historia, del trabajo a casa, niños, tareas. Está demasiado ocupada para buscarse una pareja con la que follar. Así que cuando tiene el fin de semana libre cuando los niños se van con el padre aprovecha para invitar a hombres a su casa con excusas.

Esta vez a la señora le apetecía escuchar el piano en directo, así que contrató a un pianista para que tocase. Fue muy fácil, sólo necesitó tumbarse sobre el piano con una minifalda levantada dejando ver todo su coño. Él pianista lo entendió rápido, dejó e tocar y se sacó la polla que la madura con mucho gusto se tragó. Finalmente terminaron follando como conejos en el suelo de la sala de estar.