entrada_192 Siempre he pensado que el sexo es algo libre, sin ataduras y sin necesidad de tener que estar pendiente del compromiso para faltarlo. Se que me mi marido me quiere muchísimo y si me viera no me lo perdonaría, por eso intento siempre aprovechar los días que sale de viaje de negocios para traerme a algún chico que he conocido en los pubs donde suelo frecuentar o en cualquier sitio que se preste, si tiene buen porte bienvenido es en mi coño.

Quizás suene fuerte pero la sensación que me otorga una polla distinta cada día es lo que me permite disfrutar de la autenticidad del sexo, provocando espasmos de placer en mi coño y un deleite increíble en mi boca, algo que no había probado hasta el momento en que decidí que mi vida iba a cambiar, puse empeño y finalmente he llegado a un punto que el sexo lo considero como algo primordial en mi vida. Aun así siempre le guardo un poco para mi marido, pues se que tiene necesidades pero en absoluto me libero como lo hago cuando estoy ante un desconocido.