entrada_213 Tener un amante maduro es siempre una ventaja, pagan todos tus caprichos, se esmeran en follar bien y sobre todo me cuidan mas que mi propia pareja. Eso es algo que siempre agradezco y cuando conozco a un madurito dispuesto a concederme todas esas cosas, me entrego a mi y a mi coño hasta el punto de dejarme completamente loca por el placer, siendo este uno de los mejores que he tenido por el tamaño de su polla.