entrada_241 La secretaria, una rubia caliente ha pillado a su jefe masturbándose en la oficina pensándose que no había nadie, así que la chica, corta de entendederas decide gastarle la broma y sorprenderle. El chico visto que tiene a tiro a la rubia no duda en aprovechar su posición para convencerla de que folle con él, dejando que su coño depilado disfrute de unas penetraciones profundas hasta llegar al punto de colapsar de placer y así obteniendo unas ventajas únicas al pasar a ser el amante no declarado del jefe, poniendo a su disposición su coño cada vez que hiciera falta.