entrada_233 Una rubia inocente ha llegado a casa de su amigo que le espera con una buena polla, ya que la jovencita tiene curiosidad por lo que es sentirse penetrada por un negro y quiere disfrutar de una sesión en la intimidad de su casa. La rubia, hace disfrutar del chico con unas curvas calientes y una energía para follar inagotable que dejan al chico totalmente saciado, entregándole una corrida a cambio por ser tan zorra.