entrada_166 En cuanto me entere que había vuelto Jeanne a la ciudad decidí que era el momento de disfrutar como en antaño de las viejas juergas que nos metíamos ella y yo, tan solo necesitaba ponerme en contacto con ella y se encargaria absolutamente de todo.

En cuanto llegue a su casa vi como Jeanne había crecido en todos los aspectos, un buen culo, unas buenas tetas y sobre todo esa boquita con los labios carnosos que siempre me han gustado para mi polla.

Cuando vino a casa estaba algo nervioso por que hacía mucho tiempo que no había estado con ella, pero todo fue viento en popa pues en todo momento me deje llevar por las sensaciones que producía su cuerpo en mi mente, con unas curvas deliciosas y sin duda alguna una de las mejores experiencias sexuales hasta el momento.