entrada1Normalmente siempre son las japonesas las chicas que se someten a la voluntad de los amos que las humillan de mil formas distintas. Pero esta se han cambiado las papeles y es esta japonesa la que le va a dar una lección al chico al que ha tumbado y le está poniendo pinzas en los pezones y en la polla. Le va pisando con los tacones de sus botas. Y él, amordazado, atado y con los ojos vendados no puede hacer nada. Pero eso no es todo pues armada con varios dilatadores anales, le abre el ano lo más profundo que puede mientras él gime de placer e impotencia.